Ella se agacho en el río
y lo único que pudo mirar
fué su imagen desvanecerce
al sus lágrimas rezumar
Confundiendo al agua dulce
a su llanto y a lo cabal
la menuda joven
se lanzo a nadar
Trabucádo su rededor
ella decidió cantar
envuelto su cuerpo por el salobre
con el que el rio se tuvo que trenzar
En su locura de canto mojado
Acarició su cuerpo y se entrego a amar
deseando al rio que la tomaba
cambió por risas locas sus lagrimas de sal
Correspondió al viento que le susurraba
contándole con pequeños suspiros su pesar
mientras su mirada orate buscaba el cielo
jugando a poder directo al sol mirar
Así llego el momento
en que el juego pudo ganar
se oyó el grito de triunfo seguido de un silencio
el cual lleno con su gimotear
En su breve estado de cordura
su anillo del dedo decidio sacar
mirándolo un solo momento
con una aflicción sin par
cuando la bella incoherencia regreso a ella
lo decidió buscar
perdiéndolo primero
en el fondo de su mar
Luego puso en marcha su empresa
de búsqueda por un causal
perdiéndose muy dentro de aquel río
trenzado con lagrimas de sal